El Hospital participa en los planes de contingencia de la sanidad vasca para los meses de otoño e invierno

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, junto con los hospitales de la red pública de este Territorio Histórico y Cruz Roja Bizkaia, ha sido incluido en los planes de contingencia del departamento de Sanidad del Gobierno vasco para Bizkaia. De este modo, se trata del único hospital privado de esta provincia (en este caso, además, sin ánimo de lucro) previsto desde el inicio para colaborar de manera programada con las autoridades sanitarias competentes.

Para ello, el Hospital ha elaborado y entregado a los responsables sanitarios vascos un plan de contingencia para la gripe y la COVID-19 durante los meses de otoño e invierno, dada la situación actual de la pandemia por el SARS-CoV-2 (COVID-19) en la que se están objetivando brotes mantenidos en la comunidad que están condicionando aumentos progresivos en el número de casos y de pacientes hospitalizados, en vista de la asociación esperada del aumento de contagios por SARS-CoV-2 y la previsible epidemia de gripe habitual en esas fechas.

Dada la imposibilidad de asegurar y concretar el curso exacto de la pandemia y de las necesidades asistenciales que de la misma se van a derivar para el Hospital, se ha establecido un plan de contingencia que incluye, además de un inventario general de los recursos asistenciales del Hospital, tres escenarios posibles: benigno, intermedio y grave.

Escenario benigno
En este escenario se darían unas condiciones semejantes a las actuales, con una coexistencia de una epidemia por gripe y la persistencia de brotes de contagio por SARS-CoV-2 en la comunidad contenidos, manejables y que no signifiquen una previsión de bloqueo hospitalario cercano en cuanto a cifras de hospitalización y ocupación de camas de unidades de cuidados intensivos (UCI) hospitalarias.

En esta situación, las medidas a adoptar serían menores. Específicamente, el servicio de Urgencias mantendría el funcionamiento diferenciado para separar en todo momento un circuito de atención para pacientes sospechosos de padecer infección por el SARS-CoV-2 de aquellos que no lo fueran, manteniéndose la sala de aislamiento de los mismos hasta su traslado a un centro de referencia COVID-19.

Para el resto de unidades y servicios no se establecerían más cambios significativos, manteniéndose su actividad habitual siempre con el cumplimiento de los protocolos asistenciales establecidos para esta situación de pandemia. Únicamente en el área quirúrgica se propone un aumento de la actividad habitual de los pacientes de cupo, aquellos que son intervenidos en el bloque quirúrgico del Hospital con personal sanitario venido de los centros hospitalarios de referencia. Esta fórmula permite aliviar las cifras de hospitalización de estos centros, puesto que derivarían ingresos quirúrgicos al Hospital San Juan de Dios de Santurtzi y amentarían así su capacidad de hospitalización de afectados por el coronavirus.

Escenario intermedio
El escenario intermedio se daría en un contexto en el que la coexistencia de la pandemia por SARS-CoV-2 y el virus de la gripe supusiera un aumento significativo de casos en la comunidad, sin que se llegara a tasas aún de colapso hospitalario, pero sí a una situación creciente de cifras de hospitalización y ocupación de camas en las UCI en los centros hospitalarios de referencia.

Ante esta situación, se propone mantener el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi como centro libre de COVID-19 y utilizar al máximo sus recursos quirúrgicos para ayudar a reducir las cifras de hospitalización en los centros de derivación, dejando así camas disponibles en los mismos para pacientes con COVID-19 que lo pudieran necesitar. En este escenario se plantea la utilización completa del bloque quirúrgico y del área de hospitalización de agudos. Esta situación y el planteamiento realizado permitirían mantener el resto de actividad del centro sin más cambios, siempre con una actividad ajustada a los protocolos asistenciales de cada momento.

Escenario grave
Este escenario se daría en una situación crítica que, bien por la coexistencia de una epidemia agravada de gripe o por una pandemia por el SARS-CoV-2 con diseminación comunitaria no controlada, supusiera un nuevo estado previsible de saturación hospitalaria en plantas de hospitalización o UCI.

Considerando este contexto y suponiendo un nuevo estado de alarma en el que nuevamente el departamento de Salud del Gobierno vasco tomara el control de los centros privados, obligaría nuevamente al Hospital a recibir pacientes con COVID-19 no susceptibles de ingreso en UCI. Para ello, se cedería el área de hospitalización de agudos e igualmente se volvería a precisar la adscripción de personal sanitario de Osakidetza de forma temporal.

El ingreso de los pacientes con COVID-19 se realizaría en el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi siempre como derivación desde hospitales de la red pública, no desde el propio servicio de Urgencias. Por último, si se permitiera la actividad quirúrgica programada, el Hospital podría mantener la actividad de hasta dos quirófanos diarios, manteniendo la actividad habitual en la Unidad de Cuidados Paliativos y en la Unidad de Discapacitados Físicos Adultos Dependientes (UDFAD).