Listado de la etiqueta: Hospital San Juan de Dios de Santurtzi

El traumatólogo Jon Elorriaga presentó la experiencia de San Juan de Dios de Santurtzi con la plataforma MyMobility en el XII Congreso AEA-SEROD

El Dr. Jon Elorriaga Vaquero, traumatólogo del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, participó el pasado 8 de mayo con una comunicación oral en el XII congreso AEA-SEROD (Asociación Española de Artroscopia-Sociedad Española de Rodilla), celebrado en el Kursaal de San Sebastián y en representación del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi.

El título de la ponencia del traumatólogo Jon Elorriaga fue ‘Aplicación de una plataforma digital de gestión sanitaria de la atención para medir los resultados clínicos de prótesis total de rodilla robótica respecto a instrumentación convencional en el posoperatorio temprano’.

Así, presentó una comunicación para explicar la evolución postoperatoria de las prótesis totales de rodilla operadas con robot ROSA, respecto a las que se operan de forma convencional, basada en los datos recogidos por la aplicación de gestión sanitaria MyMobility, instaurada en el hospital.

Según señaló, el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi se consolida como un centro de referencia en cirugía ortopédica avanzada, posicionándose como «líder en la colocación de prótesis de rodilla gracias a la incorporación del innovador robot quirúrgico ROSA. Este sistema de última generación permite realizar intervenciones más precisas, seguras y personalizadas, mejorando significativamente los resultados y reduciendo los tiempos de recuperación de los pacientes».

La experiencia del equipo médico, combinada con la tecnología de vanguardia, sitúa al hospital «a la cabeza en este tipo de procedimientos, reafirmando su compromiso con la excelencia clínica y la atención centrada en el paciente.

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi recibe el diploma PISE como miembro del Plan de Infraestructuras Sensibles de Euskadi

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi ha recibido el diploma PISE que le acredita como miembro del Plan de Protección de Infraestructuras Sensibles de Euskadi (PISE). La certificación ha sido entregada en el propio centro sanitario por Sheila Rivera Pérez, adjunta a la Dirección de Coordinación de Seguridad del Gobierno Vasco, siendo recibida por Vicente Fernández Zurita, director gerente del hospital.

Además, también asistieron al acto de entrega del diploma Iker Alkorta y Ainhoa Martínez, de la oficina técnica del PISE, que fueron recibidos por el Hno. Mariano Bernabé Otero, superior de la Comunidad de Hermanos de San Juan de Dios; Pablo Lledó, Marian Lanzagorta, Iñigo Benegas y Maite García, miembros del Comité de Dirección del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi; y Sonia García, coordinadora de Calidad, Prevención y Medio Ambiente de este centro.

La entrega del diploma se enmarca dentro de las líneas estratégicas del Plan General de Seguridad Pública de Euskadi 2025. Éste ya cuenta con más de medio centenar de operadores de servicios dentro del Plan de Protección de Infraestructuras Sensibles de Euskadi (PISE), pertenecientes a sectores como las tecnologías de la información y comunicaciones, la energía, la sanidad, el gobierno y la administración pública, entre otros.

El diploma fue entregado tras un proceso de adecuación que ha comprendido numerosas reuniones, gestión del Plan de Seguridad Corporativo y verificación de infraestructuras y procesos. Tras la validación por una entidad externa, se ha logrado la obtención del diploma PISE.

Tal y como manifestó Vicente Fernández Zurita, director gerente del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, «nuestro hospital, como miembro del sistema sanitario vasco, ha demostrado durante sus más de cien años de existencia una voluntad inequívoca de servicio a las necesidades sanitarias de la ciudadanía de Bizkaia y una colaboración leal y constante con las administraciones públicas, así como con las entidades privadas sanitarias. Nosotros, como entidad sin ánimo de lucro contamos con varios ejemplos de colaboración, recientes, como la inauguración de la Unidad de Cuidados Paliativos de Osakidetza o la puesta a disposición del departamento de Salud del centro con motivo de la pandemia de la COVID-19. Este diploma es un paso más en esa línea que articula y sistematiza una comunicación y funcionamiento integrados de infraestructuras sensibles ante retos o amenazas estratégicos».

El Plan de Protección de Infraestructuras Sensibles de Euskadi (PISE) aborda aspectos relacionados con los retos y oportunidades para la capacitación del tejido estratégico vasco en materia de seguridad, incluyendo amenazas en el plano físico, digital y medioambiental. Este punto de encuentro permite además al ecosistema vasco dotarse de una red de colaboración entre los diferentes agentes y un modelo de mejora continua y evolución básico para afrontar de manera efectiva los riesgos y amenazas emergentes existentes en el ámbito de los servicios esenciales. La presencia de entidades públicas y privadas subraya la importancia de un enfoque colaborativo en la seguridad y protección de dichos servicios.

La creación de redes de colaboración se ha convertido en un elemento clave en la estrategia de seguridad en Euskadi. Estas redes permiten que los diferentes actores involucrados en la protección de infraestructuras críticas trabajen juntos para abordar los problemas de manera eficiente y coordinar acciones ante cualquier emergencia.

Desde hace varios años, el Gobierno Vasco avanza en la protección de infraestructuras estratégicas, incluidas las sanitarias, con un enfoque integral e interconectado, adaptándose la rápida evolución de las amenazas y del marco normativo europeo (NIS2, DORA, CRA, AI-Act).

El Plan de Protección de Infraestructuras Sensibles de Euskadi (PISE) aborda aspectos relacionados con los retos y oportunidades para la capacitación del tejido estratégico vasco en materia de seguridad, incluyendo amenazas en el plano físico, digital y medioambiental. Este punto de encuentro permite además al ecosistema vasco dotarse de una red de colaboración entre los diferentes agentes y un modelo de mejora continua y evolución básico para afrontar de manera efectiva los riesgos y amenazas emergentes existentes en el ámbito de los servicios esenciales. La presencia de entidades públicas y privadas subraya la importancia de un enfoque colaborativo en la seguridad y protección de dichos servicios.

La creación de redes de colaboración se ha convertido en un elemento clave en la estrategia de seguridad en Euskadi. Estas redes permiten que los diferentes actores involucrados en la protección de infraestructuras críticas trabajen juntos para abordar los problemas de manera eficiente y coordinar acciones ante cualquier emergencia.

Desde hace varios años, el Gobierno Vasco avanza en la protección de infraestructuras estratégicas, incluidas las sanitarias, con un enfoque integral e interconectado, adaptándose la rápida evolución de las amenazas y del marco normativo europeo (NIS2, DORA, CRA, AI-Act).

San Juan de Dios de Santurtzi publica en formato digital el libro ‘Atención Paliativa en Menores. Reflexiones desde la experiencia’, del Dr. Jesús Sánchez Etxaniz

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, a través de su Instituto para Cuidar Mejor, ha editado y publicado en formato digital ‘Atención Paliativa en Menores. Reflexiones desde la experiencia’, un libro del Dr. Jesús Sánchez Etxaniz, pediatra especializado en Cuidados Paliativos Pediátricos y responsable de la Unidad de Hospitalización a Domicilio y Cuidados Paliativos Pediátricos del Hospital Universitario Cruces. La obra ya se encuentra disponible para su descarga libre y gratuita en el menú ‘Publicaciones’ del portal web del Hospital San Juan de Dios.

El libro, maquetado por el Hno. Ramón Castejón García, cuenta con una presentación del Dr. Jacinto Bátiz, director del Instituto para Cuidar Mejor y promotor de la obra, y con un prólogo a cargo del Dr. Ricardo Martino, jefe de la Unidad de Atención Integral Paliativa Pediátrica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid. El dibujo de la portada fue realizado por la niña Libe, paciente con cinco años de edad y con leucemia linfoblástica.

Sobre el origen de la obra, un texto fácil de leer y con 57 páginas, el Dr. Sánchez Etxaniz explica que «fue el Dr. Jacinto Bátiz el que me lo sugirió, para complementar su libro ‘Hacia una cultura paliativa’, en el ámbito de los menores de edad, que tienen algunas características especiales».

Respecto a los objetivos a la hora de elaborar el texto, el autor admite que han atendido a compartir sus experiencias y vivencias con los pacientes y familias a los que el equipo en el que trabaja ha acompañado en los últimos 13 años.

El libro se convierte así, según el autor, en una herramienta formativa, divulgativa y humana para quienes se acercan profesional o personalmente a la realidad del cuidado paliativo pediátrico. Tal como señala, «cada paciente y cada familia viven de una forma única e intransferible el final de vida. Cada uno tiene unas necesidades, cosas que les ayudan y cosas que no. Por eso es bueno preguntarles por ellas, como hacemos nosotros, y preguntarles “¿cómo os podemos ayudar?, ¿cómo os sentís?”. Y sus respuestas están reflejadas en el libro. Creo que el conocerlas puede ayudar, tanto a profesionales como a familiares y amistades que no tengan mucha experiencia en estos casos, a acercarse y acompañarles».

Sobre lo que más le ha aportado su trabajo durante más de una década, el Dr. Sánchez Etxaniz responde: «muchas cosas», sacando a colación «la satisfacción personal de ver cómo nuestro equipo ha ayudado a ellos y a sus familias a transitar de una forma más tolerable por este difícil camino que les ha tocado vivir». Y también el haber conseguido «no en todos pero sí en muchos casos, que sean capaces de disfrutar de la vida hasta los últimos momentos. Y que las despedidas sean llenas de afecto para prevenir tener un duelo complicado». El experto paliativista valora igualmente «sus sonrisas y su confianza en nuestro equipo».

Sin embargo, también reconoce las dificultades del día a día: «principalmente, la tardanza en solicitar nuestra intervención por parte de otros médicos especialistas, los responsables de sus cuidados habitualmente. Eso dificulta involuntariamente nuestro trabajo. Y a veces no poder conseguir que el final sea lo más tolerable posible. Esto ocurre sobre todo en los adolescentes».

Por último, el Dr. Sánchez Etxaniz reclama una mejora sustancial en la dotación de recursos y la equidad territorial, haciendo hincapié en que se dote adecuadamente a los equipos específicos de paliativos pediátricos. «Actualmente sólo hay sólo dos unidades (Niño Jesús de Madrid y Sant Joan de Déu de Barcelona) que pueden ofrecer atención las 24 horas del día, los 365 días del año, brindando tanto atención domiciliaria, como ingreso hospitalario con camas y personal propios, ingresos para respiro familiar, hospital de día y ‘hospice’. El resto de los 54 equipos existentes proporcionamos una atención parcial, que es mejor que nada. Pero no es lo ideal. Lo que es un derecho reconocido por la legislación nacional e internacional no puede depender del código postal. No puede ser un privilegio de unos pocos. Ayudaría que se aprobara una ley orgánica nacional de Cuidados Paliativos, con fondos económicos asignados para dotar de los recursos humanos y materiales para implementarlos de forma realista».

Desde el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi se invita a profesionales de la salud, familias, educadores y a toda persona sensibilizada con la infancia a leer esta obra, que ofrece conocimiento, ternura y reflexión desde la experiencia directa con niños, niñas y adolescentes que han necesitado cuidados al final de la vida.

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi se une al Euskaraldia

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi se une, desde el pasado jueves, 15 de mayo, al Euskaraldia, una iniciativa social para activar el uso del euskera. Para conmemorar la participación, un nutrido grupo de trabajadores y trabajadoras se reunió en la entrada del Hospital con el lema “Badator Euskaraldia Santurtzira”. Así, hasta el 25 de mayo, el euskera vive su particular primavera con el llamamiento  de hablar euskera a todas las personas mayores de 16 años que tengan unas nociones básicas de esta lengua.

El lema de este año es: ‘Elkar mugituz egingo dugu’ (moviéndonos lo haremos posible). Es una apelación a seguir en la buena marcha y a hacer camino para mejorar las estadísticas del euskera, para lo que el Hospital al San Juan de Dios de Santurtzi se suma a este movimiento social.

La iniciativa, que se realiza cada dos años, propone que los participantes utilicen en sus conversaciones diarias dos comportamientos lingüísticos. En primer lugar, que la primera palabra siempre sea en euskera. Si su interlocutor entiende la lengua, se sigue hablando en euskera, dando paso a conversaciones bilingües.

La iniciativa se basa en un juego de rol. Hay dos roles a elegir: ‘ahobizi’ o ‘belarriprest’. Durante los 11 días que dura la iniciativa, todas las personas que tomen parte en ella llevarán una chapa con el rol elegido. La chapa da un mensaje claro: «Egin nirekin euskaraz, lasai! (¡Habla euskera conmigo, con toda tranquilidad!)». Así, la persona que quiera hablar euskera sabe que lo puede hacer con las personas que lleven la chapa.

El reto de cuidar al final de la vida en un mundo culturalmente diverso

Los cuidados paliativos se basan en valores universales que pueden compartirse en cualquier parte del mundo, aunque su práctica varía en función de las particularidades culturales.

En algunas culturas, la muerte está más integrada en la vida cotidiana, mientras que en otras existe una mayor resistencia a aceptarla. Pese a estas diferencias, los cuidados paliativos mantienen un objetivo común: facilitar un buen final de vida para las personas enfermas y un proceso de duelo saludable para sus seres queridos.

En contextos culturalmente diversos, se vuelve especialmente importante adoptar una actitud de acogida y respeto. El enfoque profesional debe partir del reconocimiento de que existen valores distintos, pero también de que la tarea es acompañar desde la perspectiva de la persona atendida, ayudándola a transitar esta etapa de la vida con dignidad y apoyo.

Desde su experiencia, el Dr. Julio Gómez, coordinador del área de cuidados paliativos en el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, nos habla en este vídeo sobre la simetría moral y su papel clave en contextos culturalmente diversos.

 

Los cuidados paliativos se basan en valores universales que pueden compartirse en cualquier parte del mundo, aunque su práctica varía en función de las particularidades culturales.

En algunas culturas, la muerte está más integrada en la vida cotidiana, mientras que en otras existe una mayor resistencia a aceptarla. Pese a estas diferencias, los cuidados paliativos mantienen un objetivo común: facilitar un buen final de vida para las personas enfermas y un proceso de duelo saludable para sus seres queridos.

En contextos culturalmente diversos, se vuelve especialmente importante adoptar una actitud de acogida y respeto. El enfoque profesional debe partir del reconocimiento de que existen valores distintos, pero también de que la tarea es acompañar desde la perspectiva de la persona atendida, ayudándola a transitar esta etapa de la vida con dignidad y apoyo.

Los cuidados paliativos se basan en valores universales que pueden compartirse en cualquier parte del mundo, aunque su práctica varía en función de las particularidades culturales.

En algunas culturas, la muerte está más integrada en la vida cotidiana, mientras que en otras existe una mayor resistencia a aceptarla. Pese a estas diferencias, los cuidados paliativos mantienen un objetivo común: facilitar un buen final de vida para las personas enfermas y un proceso de duelo saludable para sus seres queridos.

En contextos culturalmente diversos, se vuelve especialmente importante adoptar una actitud de acogida y respeto. El enfoque profesional debe partir del reconocimiento de que existen valores distintos, pero también de que la tarea es acompañar desde la perspectiva de la persona atendida, ayudándola a transitar esta etapa de la vida con dignidad y apoyo.

Deusto y el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi apuestan por la formación en cuidados paliativos de los futuros profesionales de Medicina

El equipo médico del hospital ha empezado a impartir esta asignatura al alumnado de cuarto curso en una apuesta compartida con la Universidad por una atención sanitaria humanizada y centrada en la persona. La Universidad de Deusto ha incorporado los cuidados paliativos al plan de estudios del grado en Medicina, una formación que se ha empezado a impartir gracias al convenio de colaboración con el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi. Todo el equipo médico del Servicio de Cuidados Paliativos del hospital, centro pionero en este ámbito desde 1993, se ha implicado en la formación de esta asignatura, dirigida al alumnado de cuarto curso.

Esta iniciativa se enmarca en el compromiso compartido por ambas instituciones por mejorar la formación de los futuros médicos y reforzar una atención sanitaria más humana y centrada en la persona. De hecho, la Universidad de Deusto está entre las pocas universidades del Estado que incluyen esta materia en su currículo de grado.

“Los profesionales de la medicina no pueden olvidar que también está dentro de sus funciones ayudar en el proceso de morir, para vivir hasta el final. Incluir los cuidados paliativos en la enseñanza universitaria es clave para avanzar hacia una medicina que combine humanización y ciencia” señala Julio Gómez, responsable de la Unidad de Cuidados Paliativos del hospital, quien imparte esta docencia junto a sus compañeras Matxalen Aguiló, Mónica Moyano y Àngels Ballesta.

El convenio existente entre Deusto y el Hospital San Juan de Dios de Santurtzi incluye a los grados de Medicina, Enfermería y Psicología.

 

Encarnizamiento terapéutico: saber cuándo parar también es cuidar

El encarnizamiento terapéutico designa aquellas intervenciones médicas que, pese a estar orientadas a mantener con vida a una persona, acaban generándole un mayor sufrimiento. En lugar de aliviar, prolongan el dolor.

El término encarnizamiento resulta especialmente expresivo, porque remite a la carne, al cuerpo físico. Es una advertencia: hay encarnizamiento terapéutico cuando centramos nuestra atención únicamente en el cuerpo del paciente y dejamos de ver a la persona en su integridad.

Cuando recuperamos esa mirada completa y nos permitimos mirar a los ojos, tocar la piel y entrar en contacto con la sensibilidad del otro, entonces es posible reconocer cuándo alguien está sufriendo.

La Dra. María González, médica del Servicio de Medicina Interna del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, nos cuenta en el siguiente vídeo la importancia de escuchar a las personas y saber cuándo parar. A veces, el paciente solo necesita que el médico deje a un lado su rol profesional y se acerque como lo que realmente es: una persona frente a otra persona.

El encarnizamiento terapéutico designa aquellas intervenciones médicas que, pese a estar orientadas a mantener con vida a una persona, acaban generándole un mayor sufrimiento. En lugar de aliviar, prolongan el dolor.

El término encarnizamiento resulta especialmente expresivo, porque remite a la carne, al cuerpo físico. Es una advertencia: hay encarnizamiento terapéutico cuando centramos nuestra atención únicamente en el cuerpo del paciente y dejamos de ver a la persona en su integridad.

Cuando recuperamos esa mirada completa y nos permitimos mirar a los ojos, tocar la piel y entrar en contacto con la sensibilidad del otro, entonces es posible reconocer cuándo alguien está sufriendo.

La Dra. María González, médica del Servicio de Medicina Interna del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, nos cuenta en el siguiente vídeo la importancia de escuchar a las personas y saber cuándo parar. A veces, el paciente solo necesita que el médico deje a un lado su rol profesional y se acerque como lo que realmente es: una persona frente a otra persona.

Ya está disponible el vídeo con las entrevistas del Basque Shoulder Course

El I Basque Shoulder Course, una de las citas más importantes del año en lo relativo a la cirugía de prótesis de hombro y transferencias de tendones en esta articulación se celebró el pasado 7 de marzo en el campus de Bilbao de la Universidad de Deusto con un notable éxito de asistencia y nivel científico. Derivado de esta cita, ya está disponible el vídeo del Basque Shoulder Course con las entrevistas a sus directores científicos, el  Dr. Iban Aransaez, traumatólogo del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, y Sergio González, traumatólogo de la Unidad de Cirugía Artroscópica, ambas, entidades organizadoras.

Junto a ellos, se reunieron en la capital vizcaína una pléyade de expertos nacionales e internacionales. El evento contó con con el aval científico de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología, y el de la Sociedad Española de Cirugía de Hombro y Codo. En el vídeo del Basque Shoulder Course se recogen las claves de este interesante evento científico internacional.

 

El I Basque Shoulder Course, una de las citas más importantes del año en lo relativo a la cirugía de prótesis de hombro y transferencias de tendones en esta articulación se celebró el pasado 7 de marzo en el campus de Bilbao de la Universidad de Deusto con un notable éxito de asistencia y nivel científico. Derivado de esta cita, ya está disponible el vídeo del Basque Shoulder Course con las entrevistas a sus directores científicos, el  Dr. Iban Aransaez, traumatólogo del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, y Sergio González, traumatólogo de la Unidad de Cirugía Artroscópica, ambas, entidades organizadoras.

Junto a ellos, se reunieron en la capital vizcaína una pléyade de expertos nacionales e internacionales. El evento contó con con el aval científico de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología, y el de la Sociedad Española de Cirugía de Hombro y Codo. En el vídeo del Basque Shoulder Course se recogen las claves de este interesante evento científico internacional.

 

El Hospital inicia el proyecto CuidarNos, para fomentar el bienestar de sus profesionales

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi ha iniciado el proyecto CuidarNos, una iniciativa estratégica impulsada desde su Área de Personas y Valores junto con la Gerencia, que nace con el objetivo de promover el bienestar de los profesionales que trabajan en el centro, responsables de cuidar y acompañar diariamente a pacientes y residentes.

CuidarNos se alinea de forma natural con la misión y los valores de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, reforzando el compromiso con la hospitalidad, el respeto y la calidad humana que caracterizan su modelo asistencial. Además, este proyecto incorpora una mirada sostenible, apostando por prácticas vinculadas a la economía circular y a una cultura del cuidado compartido.

Según explica Maite García Izquierdo, directora de Personas y Valores del Hospital, «el diseño del programa parte de una base participativa, en la que los propios profesionales colaboran en la creación conjunta de acciones e iniciativas adaptadas a sus necesidades reales. Para ello, se han constituido grupos de trabajo y espacios de escucha que permiten identificar y priorizar aquellas propuestas que mejor respondan al día a día del entorno hospitalario».

Entre las acciones destacadas, se encuentra la posibilidad de acceso gratuito a un seguro privado de salud, una medida que no solo aporta valor directo al profesional, sino que mejora la conciliación, facilita el acceso a cuidados dentro del propio centro y refuerza la continuidad asistencial, reduciendo desplazamientos innecesarios.

Con una plantilla de casi 300 personas, CuidarNos se estructura en torno a tres pilares clave: salud física, bienestar emocional y promoción de hábitos saludables. Este enfoque integral permite acompañar a las personas trabajadoras en su desarrollo personal y profesional, contribuyendo así a una mayor protección de su salud y a una experiencia laboral más satisfactoria.

La puesta en marcha del proyecto representa también una inversión estratégica, orientada a fortalecer el compromiso mutuo entre el Hospital y las personas que lo hacen posible. Asimismo, se espera que este acompañamiento tenga un impacto positivo en la mejora de la salud del personal, al atender de manera proactiva los factores que afectan al bienestar diario de los equipos.

Tal y como destaca Vicente Fernández Zurita, director-gerente del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, «CuidarNos es solo el inicio de un camino que busca consolidarse a largo plazo como un pilar estructural del modelo organizativo del hospital. Un paso más hacia una cultura que cuida al que cuida, fiel al espíritu que ha sostenido a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios durante casi cinco siglos».

Desde el Área de Personas y Valores y la Gerencia del centro hospitalario se agradece «profundamente» la colaboración a todas las personas que están haciendo posible este camino compartido hacia un mayor bienestar colectivo.

Cuidar desde el respeto

Cuidar desde el respeto es algo esencial. El valor central de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios es la hospitalidad, que se expresa y se concreta en cuatro valores guía: calidad, respeto, responsabilidad y espiritualidad.

El respeto consiste en comprender y aceptar a las demás personas, tanto su forma de ser como sus opiniones, sus creencias y sus actitudes. Cuando hemos elegido dedicarnos a cuidar a las personas hemos de tener en cuenta que debemos hacerlo desde el respeto. Tenemos que respetar su intimidad, sus deseos, sus valores y su dignidad. Nuestro respeto le va a hacer sentir que es una persona.

En relación a lo anterior, hace tiempo llegó a nuestra Unidad de Cuidados Paliativos un médico residente de Medicina de Familia a rotar con nosotros durante un mes. Cuando fuimos a visitar como cada mañana a los enfermos (para él, la primera vez que lo iba a hacer) le cedí el paso ante el primer enfermo; abrió la puerta y entró en la habitación. Yo le hice salir de la estancia y le pregunté si creía que lo había hecho bien; se dio cuenta de que no había tocado en la puerta; volvió a intentarlo de nuevo, tocó en la puerta y de inmediato la abrió y entró en la habitación. Le volví a hacer salir para corregir lo que no estaba bien hecho porque no había esperado a que el enfermo le diera permiso para entrar. Se dio cuenta, corrigió y entró en la habitación después de que el enfermo le diera su permiso. Aprendió una lección muy importante: el respeto a la intimidad del enfermo.

Quien está enfermo tiene que sentir que le cuidamos como la persona que es, que no le consideramos un mero enfermo anónimo, sino que es alguien único que padece una enfermedad y que ese alguien, que es él, nos importa.

Aunque el enfermo no nos escuche, solemos faltar al respeto cuando nos dirigimos a otro compañero y le preguntamos: «¿cómo se encuentra la cirrosis de la 214?». Esto es faltar al respeto de la persona, que tiene nombre y apellidos y, que sí, padece una cirrosis y está ingresada en la habitación 214. Pero a esa persona la estamos tratando como si fuera «algo» en vez de «alguien». Esta cosificación del paciente ¡no se debiera repetir nunca! Es una gran falta de respeto que atenta a su dignidad como persona.

En otras ocasiones, se puede estar aseando o curando a un paciente en situación clínica de coma, pensando que no oye y que no siente; y mientras se realizan las labores profesionales, con gran competencia y mucha eficacia, los profesionales hablan entre ellos, por ejemplo, de cómo les ha ido el fin de semana. Esto también es faltar al respeto en el cuidar. Por el contrario, si la conversación la dirigieran al paciente, indicándole que le están aseando para que se encuentre más confortable, sí estarían cuidándole con respeto.

Cuidar desde el respeto ayuda a preservar la dignidad de la persona enferma; dignifica a ella y a quien le cuida.

Dr. Jacinto Bátiz
Director del Instituto para Cuidar Mejor
Hospital San Juan de Dios de Santurtzi