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También nosotros aprendimos de Cicely Saunders

Leyendo la obra Velad conmigo (Saunders, 2003) y el resto de los escritos de Cicely Saunders (1918-2005) comprendí que nuestro Hospital San Juan de Dios de Santurce tiene cierto paralelismo con su labor desarrollada a favor de los cuidados paliativos en el St. Christopher´s Hospice de Londres.

A raíz de un episodio concreto, la donación de David Tasma, un paciente al que asistió en el final de su vida, la Dra. Cicely Saunders creó el citado hospice para poder atender a aquellos que se encontraran cerca del final de su vida, centrando la atención en tres actividades vinculadas: cuidados clínicos, docencia e investigación.

Posteriormente amplió sus servicios para incluir la atención domiciliaria, promovió la investigación sobre el tratamiento del dolor, desarrolló un centro de formación especializado y, además, produjo un flujo constante de publicaciones que han sido verdaderas referencias para los profesionales que actualmente nos dedicamos a esta filosofía y práctica del cuidar.

En nuestra Unidad de Cuidados Paliativos, desde sus inicios en 1993, se aplican cuidados clínicos, atención social, emocional y espiritual, tanto en el hospital como en el domicilio del enfermo. Se realiza docencia e investigación y, como fruto de esta, se realiza innovación de cuidados para cuidar mejor a los enfermos y a sus familias.

Desde el año 2018, nuestro Hospital cuenta con el Instituto para Cuidar Mejor, con los objetivos de divulgar (publicaciones), formar (cursos, másteres), investigar (dirección y tutorías de tesis doctorales y trabajos fin de máster) e innovar en cuidados paliativos, siguiendo los pasos de la Dra. Cicely Saunders con la Cicely Foundation.

Los profesionales de la Unidad de Cuidados Paliativos de nuestro Hospital hemos aprendido de Cicely Saunders y puesto en práctica con nuestros enfermos muchas de sus enseñanzas de las que deseo señalar algunas: tener en cuenta el concepto de “dolor total” ya que el enfermo puede sufrir además de dolor físico, el emocional, el social y el espiritual; que su tratamiento lo contemplemos como una prioridad, que administremos los analgésicos de forma regular y constante, sin esperar que nos los tengan que pedir los enfermos; y valorar el tiempo, que no es una cuestión de cantidad, sino de intensidad.

Su gran herramienta de trabajo era la escucha. No imponía nunca sus creencias; no presionaba para que nadie pensara como ella. Era ecuménica, aceptaba en su hospice a enfermos de cualquier creencia religiosa o de ninguna. Consideraba que conocer la verdad le hacía más feliz al enfermo.

La Fundación Pía Aguirreche ha editado una nueva edición en castellano de Velad conmigo (2023) en su colección Cultura Paliativa. Se puede descargar gratuitamente en el siguiente enlace: https://fundacionpiaaguirreche.org/velad-conmigo-de-cicely-saunders/

El próximo día 21 de septiembre 2023 se va a celebrar una mesa redonda en la Universidad de Deusto sobre esta doctora, de la que aprendimos muchos de los profesionales paliativistas que trabajamos actualmente en esta disciplina del acompañamiento y el cuidado al final de la vida. Si estáis interesados en conocer más de la Dra. Cicely Saunders os podéis inscribir en el siguiente enlace para poder asistir de manera presencial o virtual. Para cualquiera de las dos modalidades de asistencia es preciso inscribirse: https://fundacionpiaaguirreche.org/mesa-redonda-sobre-cicely-saunders/

Estoy seguro de que aprenderéis mucho de ella, como hemos aprendido los profesionales paliativistas de nuestro Hospital.

Dr. Jacinto Bátiz
Director del Instituto para Cuidar Mejor
Hospital San Juan de Dios de Santurtzi

 

 

Cuidados paliativos al estilo de San Juan de Dios

La cultura de los cuidados desarrollada por San Juan de Dios ha sido un referente en la atención a las personas enfermas, que sigue vigente en la actualidad. El fundador de la Orden Hospitalaria fue un innovador tanto en la organización del hospital como en la manera de cuidar, ofreciendo una atención personalizada e integral, incluyendo el apoyo espiritual y religioso, un trato cálido y humano, preocupándose por que los pacientes fueran sujetos activos de su propia curación… En definitiva, ofrecía hospitalidad, el valor principal de esta Institución.

El modelo asistencial de los hospitales de la Orden, reflejo de esta “forma y manera de hacer”, compagina ciencia y avances tecnológicos con ética y humanización, desde el respeto a la dignidad de la persona atendida, garantizando sus derechos, respetando su autonomía y fomentando su participación en los procesos asistenciales.

La persona atendida y su familia son el centro de nuestro trabajo interdisciplinar, en el que adecuamos el proceso asistencial a las mejores evidencias científicas disponibles para prestar una atención individualizada, que considere todas las dimensiones de la persona, y con altos estándares de calidad técnica.

También se cuida a los profesionales, favoreciendo su desarrollo personal y profesional, buscando la máxima competencia tanto en los aspectos técnicos como humanísticos.

Se atiende a todas las personas, sin ningún tipo de discriminación, en hospitales accesibles, transparentes, socialmente responsables, donde se favorece y estimula la docencia, la formación y la investigación, respetando siempre los principios de autonomía y de justicia, para buscar y transmitir las mejores prácticas en la atención a las personas y, así, mejorar también la salud de la sociedad y hacer avanzar el conocimiento científico y humano.

Los cuidados paliativos que se administran en los centros de la Orden no son ideas ni empeños de unos pocos profesionales que trabajamos en sus instalaciones, sino que son toda una filosofía de ayuda solidaria, integral, con una profesionalidad adecuada, una humanización exquisita dentro de una ética enérgica, pero prudente y, siempre, teniendo como objetivo a la persona que sufre y a su familia.

La Orden de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios fue una de las dos instituciones pioneras de la Medicina Paliativa en España, poniendo en marcha muchas unidades de cuidados paliativos (CENTENO C. et al, 2009).

En los últimos años, en distintos hospitales de la Orden en España se han creado programas de cuidados paliativos, fundamentalmente con el modelo de atención sociosanitaria, modelo en el que se tiene en cuenta en todo momento como elemento fundamental e imprescindible la dimensión personal y humana de los enfermos, de su familia y también del equipo asistencial.

Los profesionales que trabajamos en los centros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios consideramos que el hombre, desde siempre, ha empleado cuidados paliativos cuando se ha encargado de atender al enfermo en su fase terminal, apoyándole con todos los recursos disponibles y también ayudándole, consolándole y acompañándole hasta su muerte.

No podemos olvidar que el adecuado tratamiento del sufrimiento es una prioridad en el cuidado de todos los pacientes y tiene sus raíces en los mismos orígenes de las profesiones sanitarias.

Actualmente, hemos comprendido que los cuidados paliativos deben cubrir las necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales del enfermo. Nuestros esfuerzos terapéuticos en la etapa avanzada o terminal de una enfermedad deben orientarse no a curar, sino a cuidar; no a tratar la enfermedad, sino a cuidar al enfermo que la sufre y a su familia.

Por todo ello, las instituciones de la Orden Hospitalaria que se encargan de las personas que están en una fase grave de su enfermedad acondicionaron, en la medida de lo posible, unidades de cuidados paliativos destinadas a hacer que al paciente se la haga más llevadera dicha fase final y, al mismo tiempo, procurar la garantía de un acompañamiento humano adecuado.

Dr. Jacinto Bátiz
Director del Instituto para Cuidar Mejor
Hospital San Juan de Dios de Santurtzi

 

La autonomía compartida es la que necesita el enfermo

Los profesionales sanitarios ya hemos aprendido que el paternalismo no tiene cabida en nuestra actitud de cuidar. Así nos lo indica la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente… Hasta entonces, el paternalismo que ejercíamos los médicos sobre los pacientes y sus familiares era una forma de “no contar con ellos”, de no tenerlos en cuenta, de abandonarlos. Nuestro criterio era el que se imponía.

Una vez vigente dicha Ley, han surgido y surgen conflictos cuando entendemos la relación médico-enfermo en términos excesivamente “autonomistas”. Una de sus consecuencias puede ser el abandono del enfermo basándonos en la Ley de Autonomía.

¿Cuándo puede darse el abandono autonomista? Por ejemplo, cuando, una vez informado debidamente el paciente y su familia sobre las alternativas de tratamientos y sus consecuencias, el paciente pregunta: “¿Doctor, y usted qué me aconseja?” Y el doctor le responde: “yo ya le he informado, usted es el que tiene que decidir ahora?”. Esto también es abandonar al enfermo. En ese momento necesita nuestra ayuda para tomar una decisión acertada. Es entonces cuando debiéramos ejercer razonablemente la autonomía del enfermo, a lo que podríamos llamar “autonomía compartida”.

Nuestra actitud basada en la autonomía compartida la describe muy bien el Dr. Paul Kalanithi en su libro Recuerda que vas a morir. Vive, cuando dice: “aquí estamos los dos juntos, y éstos son los caminos posibles. Prometo guiarle lo mejor que pueda”.

Hay que tomarse en serio la autonomía del enfermo haciendo todo lo necesario para que sus decisiones sean lo más meditadas, prudentes y razonables que sea posible. Lo conseguiremos con una información comprensible sobre los beneficios y sobre los riesgos o las molestias de lo que le proponemos

Para no abandonar al enfermo, hemos de ser delicados en ayudarle a decidir. La simple relación contractual médico-paciente no es la única alternativa al paternalismo ya rechazado en la práctica médica. Tampoco esta relación resulta suficiente como ayuda, especialmente para afrontar situaciones difíciles porque el enfermo necesita más personalización, más miramiento hacia su mundo personal y puede encontrar crueles las actitudes “defensivas” o de distanciamiento. Esto ocurre, por ejemplo, cuando se reclama un consentimiento escrito o excesivamente explícito ante una demanda evidente, o cuando se hace decidir a la familia la retirada de un tratamiento fútil.

La alternativa que el paciente pide es la de una relación más comprensiva y compasiva, que se base en la hospitalidad; es decir, que se interese por el mundo personal que representa, que permita expresar miedos, manifestar deseos y descubrir preferencias, y que favorezca llegar a decisiones compartidas y basadas en la confianza mutua. El paciente necesita que le permitamos ejercer la autonomía compartida.

Dr. Jacinto Bátiz
Director del Instituto para Cuidar Mejor
Hospital San Juan de Dios de Santurtzi

 

Hemos de cuidarnos para cuidar a los demás

Cuando alguien cuida a una persona dependiente puede ver afectada su propia salud. Muy a menudo se puede transformar en una persona muy estresada por el cuidado que está proporcionando. En su mayoría, quienes cuidan son mujeres que deben combinar el trabajo con el cuidado a estas personas y renunciar con frecuencia a sus vacaciones y a sus relaciones sociales. Además, si el papel de cuidador comienza al final de la madurez o al principio de la senectud, que es cuando su propia salud y sus energías empiezan a menguar, supondrá un factor favorecedor del síndrome del agotamiento del cuidador.

El cuidado de las personas dependientes supone una gran carga física y emocional para el cuidador, que está sometido a un desgaste afectivo prolongado en relación con la evolución de la enfermedad de la persona dependiente. Esta situación puede estar influida por el desconocimiento de la enfermedad, la aceptación del deterioro y de la posible muerte. El cansancio, el insomnio, la irritabilidad, el estado de ánimo deprimido, la frustración por el sentimiento de impotencia y de fracaso, y el aislamiento social, suelen ser los efectos más destacados.

Es importante fijarnos en los primeros síntomas que nos pueden alertar de que el cuidador comienza a tener un desgaste en el plano físico, así como en el plano psicológico. Cuando el cuidador comienza a quejarse de cansancio continuado, de insomnio, o presenta signos irritabilidad ante cualquier circunstancia por banal que sea o detectamos que comienza a consumir psicofármacos de maneta constante…  Si su estado de ánimo es deprimido, presenta una disminución de sus actividades de ocio y de sus relaciones sociales, si manifiesta sentimientos de culpa, tiene dificultad para concentrarse o presenta cambios frecuentes de humor, debemos sospechar que estamos ante el síndrome del cuidador.

Si no atendemos a estos síntomas de alarma, la consecuencia puede ser muy complicada para el propio cuidador, así como para la propia persona dependiente que está siendo cuidada. El cuidado que ofrecería a la persona dependiente sería un cuidado posiblemente deficiente. El cuidador se preocupa fundamentalmente de la persona a la que cuida y no se preocupa por él mismo, por lo que él no va a tomar la iniciativa de pedir ayuda. Es por eso por lo que hemos de estar muy pendientes de los cuidadores, de su salud física y emocional. Esta será una responsabilidad de los profesionales y de los familiares. El cuidador ha de ser atendido con el mayor esmero posible, de igual manera que el propio enfermo.

¿Cómo se puede ayudar desde el entorno más cercano del cuidador, desde la propia familia? No dejando solo al cuidador principal, a veces único, sino más bien ofreciendo un apoyo especial y continuo. Colaborar con él en el cuidado, tratando de distribuir el trabajo de los cuidados más equitativamente entre los distintos miembros de la familia es la mejor ayuda que le podemos ofrecer. En el caso de que detecten síntomas de cansancio que le afectan a su salud tanto física como psíquica, aconsejando acudir al profesional y, si es posible, acompañándole.

Si, usted, lector de esta entrada en el Blog para Cuidar Mejor, tiene a su cargo una persona dependiente, no dude en consultar con su médico si se siente cansado de forma continua, más irritable, no duerme bien, etc. Pida ayuda si no puede con todo. Dedique más tiempo para cuidarse. No se aísle de sus amistades. Cuide su alimentación. Procure descansar las horas necesarias. Acostúmbrese a delegar tareas de cuidados. Tenga en cuenta que sus necesidades personales también son importantes; si las resuelve, podrá cuidar mejor.

También la sociedad debe asumir su propio compromiso con los cuidadores, como podría ser reconociendo el trabajo que realizan como una actividad humana básica y, como tal, recompensada; e, igualmente, si este trabajo del cuidador pudiera llegar a convertirse en una amenaza a la independencia económica del propio cuidador, proporcionando al cuidador una subvención económica, desgravaciones fiscales, subsidios y baja laboral mientras dure la enfermedad.

Dr. Jacinto Bátiz
Director del Instituto para Cuidar Mejor
Hospital San Juan de Dios de Santurtzi

Formarse para cuidar mejor

La formación en ciencias de la salud debiera estar más centrada en la dimensión humana del paciente y en sus necesidades como persona. Las necesidades de los seres humanos en relación con su salud van más allá del simple modelo de curación de la enfermedad, donde el médico hace el diagnóstico y prescribe el tratamiento.

El progresivo incremento de las enfermedades crónicas constituye actualmente un paradigma que ya no se puede considerar como cuestión marginal en la enseñanza en la Universidad. No es lo mismo aprender a tratar a un enfermo agudo que a uno crónico, del mismo modo que hay diferentes prioridades asistenciales entre el paciente que se encuentra en cuidados intensivos y el que está en situación de enfermedad terminal.

La demanda social de la medicina paliativa es un buen ejemplo para entender la urgencia de reformas curriculares más adaptadas a las necesidades de la sociedad.

Por otro lado, la sociedad espera de los sanitarios un sincero y efectivo respeto hacia los derechos y valores del paciente, lo cual requiere desarrollar actitudes y habilidades de comunicación en la relación clínica para sintonizar, informar adecuadamente y obtener su consentimiento, promoviendo su participación en la toma de decisiones. Es necesario el entrenamiento profesional para relacionarse con la familia que, como microcosmos comunitario, juega un papel decisivo en la promoción de la salud de sus miembros y en el proceso de cuidado del enfermo; esto resulta especialmente importante en la atención domiciliaria.

Teniendo en cuenta que prácticamente todos los profesionales de la salud están en contacto con enfermos en situación avanzada y terminal, resulta llamativo la escasa atención dedicada por las estructuras docentes a la formación en este campo.

El distanciamiento de la universidad refleja posiblemente la negación social de la muerte, estableciendo numerosas resistencias individuales e institucionales frente a la medicina paliativa. La formación profesional inadecuada en esta disciplina de la medicina representa, junto con la sensación de fracaso, la dificultad para reconocer y aceptar la fase terminal, y la escasez de programas integrales.

La formación académica que hemos recibido los profesionales de la salud se ha centrado en la curación como objetivo, lo que ha provocado que en muchos casos careciésemos de herramientas clínicas y personales para enfrentarnos ante situaciones en las que no es posible curar a la persona enferma.

Como consecuencia de esta falta de formación en cuidados paliativos, también llamada medicina paliativa, la persona que se encuentra al final de la vida y su familia sufren la falta de atención integral en la etapa final de la enfermedad.

Tradición paliativa

La Orden Hospitalaria San Juan de Dios no ha tenido ni tiene capacidad para intervenir en la gestión sobre la formación en esta disciplina a nivel de grado, pero sí ha intentado poner su granito de arena en la formación postgrado. Ejemplo de ello son los tres másteres en los que está implicada de manera directa en la actualidad.

Fue el Hospital San Juan de Dios de Sevilla el primero en implicarse a nivel universitario en la formación de Cuidados Paliativos. Se comenzó a impartir el Máster propio en Cuidados Paliativos con la Universidad Pontificia Comillas en 2001 y, desde entonces, se han impartido cuatro ediciones. Desde 2010 se está impartiendo el Máster propio en Cuidados Paliativos con la Universidad de Sevilla, con seis ediciones presenciales y dos online. Este máster ha formado en cuidados paliativos a 311 profesionales de Medicina y Enfermería.

La Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia “San Juan de Dios” de la Universidad Pontificia de Comillas, en Ciempozuelos (Madrid), tiene una experiencia docente de más de 50 años en la formación de profesionales altamente cualificados en ciencias de la salud. En el curso académico 2010-2011 puso en marcha el Máster Universitario en Cuidados Paliativos. Actualmente se está cursando la XIII edición. Se han formado un total de 201 profesionales de Enfermería, Medicina, Psicología y Fisioterapia en estas trece ediciones.

El Hospital San Juan de Santurtzi ha trabajado en los últimos años en programas de formación para profesionales de las distintas disciplinas asistenciales. Con el fin de elevar esta formación a nivel universitario, firmó un convenio de colaboración con la Universidad del País Vasco y creó una alianza formativa entre nuestro Hospital y la Universidad para impartir cursos de posgrado. Durante el curso 2011-2012 se impartió el Curso de Postgrado Especialista Universitario en Atención integral en cuidados paliativos; durante los cursos 2012-2013 y 2013-2014 se impartió la primera edición del Máster Propio en Atención Integral en Cuidados Paliativos; el curso 2014-2015 comenzó la segunda edición de este máster, que se completó durante los cursos 2015-2016. La tercera edición se impartió durante los cursos 2016-2018. Y la cuarta edición se llevó a cabo durante los cursos 2018-2020. La quinta edición se impartirá durante los cursos 2023-2025. Durante las cuatro primeras ediciones se han formado un total de 100 profesionales de distintas disciplinas: Medicina, Enfermería, Trabajo Social, y Psicología.

La finalidad de estos másteres es conseguir que sus alumnos adquieran los conocimientos y habilidades específicos que le permitan ofrecer a los pacientes en situación de enfermedad terminal y a su familias, una atención integral, continuada e individualizada. Una atención que comprenda no sólo los aspectos físicos, sino también los emocionales, sociales y espirituales y que promocionen la autonomía del enfermo, respetando su dignidad. No sólo se pretende la especialización profesional, sino también fomentar la iniciación en tareas investigadoras. Haber contribuido a la formación universitaria en cuidados paliativos de 612 profesionales considero que es una notable implicación en este tipo de formación.

Además de está implicación en la formación universitaria, muchos de los centros de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios también están acreditados como unidades docentes para médicos (MIR) y enfermeros (EIR) residentes, como es el caso de nuestro hospital de Santurtzi. A través de esta docencia práctica también estamos transmitiendo la forma de cuidar a las personas vulnerables, dependientes y en fase terminal, al estilo de San Juan de Dios.

La inversión de cualquier institución en formar a sus profesionales en cuidados paliativos o de implicarse con instituciones universitarias en la formación es una inversión muy rentable para que los enfermos y sus familias sean mejor cuidados.

En los cursos 2024-2025 y 2025-2026 se impartirá la quinta edición del Máster en Atención Integral en Cuidados Paliativos de la Universidad del País Vasco. Si estás interesado en formarte para cuidar mejor, esta es una ocasión para matricularte en este máster. Puedes consultar el programa en este tríptico.

Dr. Jacinto Bátiz
Director del Instituto para Cuidar Mejor
Hospital San Juan de Dios de Santurtzi

 

¿Dolor de hombro? Descubre cómo aliviar este malestar que afecta a una de cada tres personas

El dolor de hombro es una situación común que, según los estudios, afectará a una de cada tres personas a lo largo de su vida. Además, esta dolencia suele tener un gran impacto sobre la calidad de vida de las personas que lo padecen. Afecta a los movimientos propios de todos los trabajos manuales y a la calidad del sueño, ya que este tipo de dolor empeora durante la noche. La cirugía suele ser un remedio efectivo, pero, en ocasiones, no proporciona el suficiente alivio. En esos casos, las unidades del dolor entran en juego como una opción complementaria.

La Unidad del Dolor del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi se especializa en tratamientos mínimamente invasivos de alta precisión que inhiben la transmisión del dolor. Gracias a este tipo de intervenciones, se logra un alivio efectivo de los síntomas y una mejora de la funcionalidad de los pacientes.

El Dr. Alberto Sánchez, especialista de la Unidad del Dolor del Hospital, explica en este vídeo el abordaje de este tipo de dolor.

 

San Juan de Dios de Santurtzi recauda casi mil euros para África con su I Feria del Libro Solidario

La I Feria del Libro Solidario del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, celebrada del 8 al 12 de mayo, ha conseguido recaudar un total de 943 euros que serán destinados como ayuda internacional al desarrollo para el centro de salud africano de New Kru Town, en Monrovia, la capital de Liberia. La donación se realizará a través de Juan Ciudad ONGD, la organización gubernamental para el desarrollo de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

En una nueva iniciativa dirigida a captar fondos con los que poder ayudar a la asistencia sanitaria e infraestructuras del centro de salud liberiano de New Kru Town y, a la vez, promover un hábito intelectual tan saludable a todas las edades como es la lectura, el área de Solidaridad del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi puso en marcha una campaña de captación de donaciones de libros de diferentes temáticas, como novela, poesía o infantil, que estuvo abierta hasta el 4 de mayo.

Gracias a la buena aceptación del llamamiento y a la imprescindible participación, colaboración y apoyo de la red de amigos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, se obtuvo una importante cantidad de libros, que fueron expuestos en el vestíbulo de entrada al centro sanitario.

El Hno. Mariano Bernabé, superior de la Comunidad de Hermanos del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi ha agradecido «la generosidad de las personas que han donado e, igualmente, la de aquellas que han comprado estos libros. Por supuesto, quiero agradecer especialmente el tiempo y esfuerzo dedicado tanto por profesionales del Hospital, como voluntarios y colaboradores, que han estado al cargo de la organización de la iniciativa y de la venta de los libros, desde el principio hasta el final del proceso. La idea es repetir la feria con cierta frecuencia, como método para seguir mandando ayuda al centro de salud de New Kru Town, con quienes estamos implicados desde el año 2009».

Responsables del Hospital y miembros del Comité de Empresa asisten juntos a una jornada del Observatorio Vasco sobre Acoso y Discriminación

El pasado 5 de mayo, el salón de actos de Ilustre Colegio de la Abogacía de Bizkaia acogió la celebración de la jornada ‘Labour compliance, nuevos sistemas de información interna en las empresas y canales de denuncia del acoso laboral: ¿conviven, se desplazan o se confunden?’, organizada por el Observatorio Vasco sobre Acoso y Discriminación, con la colaboración del Consejo Vasco de la Abogacía y el Consejo de Relaciones Laborales.

La apertura del evento la realizó Elena Pérez Barredo, viceconsejera de Trabajo y Empleo de Gobierno Vasco, quien aseveró ante los presentes que «el éxito de las empresas pasa por integrar la diversidad. No sólo es un derecho de protección sino un motor de transformación social».

Por parte del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi acudieron Nerea Gorostiola, enfermera de Cuidados Paliativos, delegada del Comité de Empresa y miembro de la Comisión Igualdad; Marina Benguría, fisioterapeuta, delegada de Comité de Empresa y delegada del Comité de Seguridad y Salud; Sonia García, responsable Calidad y Prevención; y Maite García, directora Personas y Valores.

Además del propio lema que daba nombre a la jornada, entre los contenidos del programa se abordaron los planes de igualdad y nuevos protocolos de gestión empresarial del acoso discriminatorio por pertenencia al colectivo LGTBI.

 

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi pone en marcha un nuevo sistema de cita a través de internet

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi ha puesto en marcha un nuevo y mejorado sistema de cita previa a través de internet o desde su propia página web. La cita previa web pone a disposición de las personas usuarias una vía sencilla y rápida para que puedan ser atendidos cuanto antes por los profesionales de las 25 especialidades con las que actualmente cuenta el hospital en sus consultas externas y en función de la necesidad que presenten. Además, se incluye también un módulo de citación previa para el servicio de radiodiagnóstico.

Este sistema se suma al servicio de recordatorio de cita por SMS que el Hospital puso en marcha a finales del año pasado. Como hasta ahora, las citas también se podrán pedir por teléfono (94 493 99 00) o presencialmente en el centro hospitalario (Avda. Cristóbal Murrieta, 70, Santurtzi).

Se puede pedir cita previa con el nuevo sistema en este enlace.

El Hospital San Juan de Dios repartió en 2022 un total de 38.019 kg de alimentos a 244 personas de Santurtzi

El Hospital San Juan de Dios de Santurtzi repartió durante el año 2022 un total de 38.019 kg de productos alimentarios a 244 personas de Santurtzi, en el marco de su Programa de Ayuda Alimentaria a Personas en Riesgo de Exclusión Social y Familias sin Recursos, que desarrolla en colaboración con el Banco de Alimentos de Bizkaia y el Ayuntamiento de Santurtzi.

De media, desde el centro sanitario se repartieron 3.456 kg al mes. En cuanto al total de mercancía repartida, se mantuvo prácticamente invariable con respecto a la cifra de 2021, con un leve aumento del 1,66%.

En el segundo semestre de 2022 se recibieron alimentos del Programa 2022 de Ayuda Alimentaria a las personas más desfavorecidas PO FEAD 2014-2020, que supusieron 13.274 kg (34,8%) del total distribuido y también la incorporación de nuevos productos esenciales como patatas, huevos y frutas en conserva.

Por tipo de productos, los más distribuidos fueron los lácteos, representando el 31,8%, con 12.108 kg, seguido de los congelados y conservas, con 7.194 kg, que representó el 19,9%. A continuación se situaron las patatas (11,5%), arroz (6,8%) y alimentos precocinados y aceite (6,1%).

Entre los alimentos, el apartado de las conservas de pescado constituyó el 20,8% del coste total de los productos alimentarios repartidos, para los que se estimaron un importe total de 75.000 euros.

Itziar Carrocera Fernández, concejala del Área de Acción Social e Igualdad del Ayuntamiento de Santurtzi, destaca que «las políticas sociales del consistorio se centran en las personas y en ofrecerles la mejor calidad de vida. Por ello, nuestra labor es la de colaborar activamente con este programa y fomentar acciones que ayuden a los colectivos más vulnerables. Desde aquí, quiero agradecer la labor de los y las voluntarias con los que  Santurtzi cuenta en sus cuatro puntos de recogida de alimentos, ya que sin ellos y ellas no sería posible llegar a tantas personas».

De igual modo, Luis Crovetto, vicepresidente del Banco de Alimentos de Bizkaia, señala que «para los voluntarios del Banco de Alimentos de Bizkaia es una satisfacción colaborar con el Programa de Ayuda Alimentaria porque es una labor que coincide plenamente con nuestros objetivos de ayuda a las personas en riesgo de exclusión».

El Hno. Mariano Bernabé, superior de la comunidad de hermanos de San Juan de Dios del Hospital, destaca las 818 horas dedicadas tanto por personal laboral cualificado del Hospital (28%) como por parte de los voluntarios de nuestro centro (72% del total de horas). Su labor es insustituible no sólo en la recepción, clasificación y reparto de los alimentos, ropa y juguetes, sino el seguimiento telefónico a las personas beneficiarias del programa y su labor en la gran campaña de recogida de alimentos. Sin duda, hacen presente en la sociedad el carisma de la hospitalidad, propio de nuestra Orden Hospitalaria».

Perfil social de las personas beneficiarias

Las personas beneficiadas por el programa fueron 244 (20 personas más que en 2021), de las que 52 correspondieron a población infantil menor de 12 años que representa el 22,9%, junto al 77,1% de adultos beneficiarios (175 personas).

En cuanto a su género, el 67,9% fue femenino y el 32,1%, masculino, reduciéndose la diferencia entre ambos en comparación con los datos de 2021. En lo concerniente a su distribución por número de miembros de la unidad familiar, el 33% vivía solo, el 20,4% convivía con otra persona, el 19,7% pertenecía a familias de tres miembros y el 26,9% restante correspondía a familias de cuatro o más miembros.

Por último, el 35,2% era poseedor de un documento de migrante, frente al 64,8% con Documento Nacional de Identidad.

Campaña de entrega de ropa y juguetes

Aprovechando la logística de entrega de ayuda alimentaria, en los meses de julio y diciembre de 2022 se puso a disposición de las personas beneficiarias ropa y juguetes, «con una buena aceptación de estas campañas, que favorecen la satisfacción de otras necesidades emocionales y sociales», destaca el hermano Mariano Bernabé.